Spencer Global cuenta con más de dos décadas de experiencia asistiendo a extranjeros a navegar el complejo y confuso sistema migratorio chileno. Simplificamos el proceso migratorio para clientes privados y empresas extranjeras en Chile. Desde corporaciones internacionales que trasladan ejecutivos y trabajadores a Chile, hasta profesionales independientes y familias completas que buscan comenzar una nueva vida en el país, hemos asistido a cientos de extranjeros en la obtención de residencia temporal, definitiva y la nacionalidad chilena.


Spencer Global cuenta con más de dos décadas de experiencia en derecho migratorio chileno, asistiendo a personas, familias y empresas extranjeras a navegar un sistema legal técnicamente exigente y sujeto a cambios regulatorios constantes. Los clientes del estudio van desde corporaciones multinacionales que trasladan ejecutivos y personal a Chile, hasta profesionales independientes y familias que buscan residencia de largo plazo o la nacionalidad chilena. Spencer Global ha asistido a cientos de clientes en la obtención de residencia temporal y definitiva, permisos de trabajo y nacionalidad en todas las regiones del país.
El enfoque del estudio en materia migratoria se define por la planificación temprana y la evaluación legal. Spencer Global trabaja con sus clientes para analizar su situación particular, identificar la categoría de residencia adecuada y determinar los requisitos documentales mucho antes de presentar una solicitud, a menudo antes de la fecha prevista de llegada. Esto permite anticipar obstáculos procedimentales, coordinar la preparación de documentos entre jurisdicciones cuando es necesario y reducir el margen de demoras en un proceso donde los plazos y la secuencia son determinantes.
Spencer Global gestiona íntegramente el proceso de residencia temporal en Chile para ciudadanos extranjeros y empresas internacionales: asesora sobre la categoría de visa adecuada conforme a la Ley 21.325, prepara y autentica la documentación requerida y coordina con el SERMIG en cada etapa hasta la aprobación final. La categoría más frecuentemente obtenida es la visa de Jubilación y Renta Periódica, que permite a sus titulares vivir, trabajar, invertir y desarrollar negocios en Chile sin vincular su estatus migratorio a una única actividad. Para clientes corporativos, el estudio también asesora sobre visas de trabajo para ejecutivos y personal trasladado a Chile, gestionando los requisitos procedimentales aplicables a cada caso.
La residencia definitiva autoriza a los ciudadanos extranjeros a radicarse indefinidamente en Chile y a desarrollar cualquier actividad lícita, sujeta solo a las limitaciones establecidas por la ley chilena. Las solicitudes pueden presentarse después de 24 meses de residencia temporal vigente, siempre que el solicitante haya mantenido una permanencia física sustancial en Chile y acreditado estabilidad financiera y cumplimiento tributario durante el período exigido. Spencer Global gestiona todo el proceso, desde la evaluación de elegibilidad hasta la presentación y seguimiento ante el SERMIG.
Las visas de trabajo en Chile están restringidas al empleo ofrecido por empresas chilenas y deben tramitarse antes de que el extranjero ingrese al país. Spencer Global asesora a corporaciones internacionales que trasladan ejecutivos y personal a Chile sobre la categoría de visa adecuada conforme a la Ley 21.325, gestiona la preparación y autenticación de la documentación requerida y coordina la presentación y el seguimiento ante el SERMIG hasta la autorización final. La experiencia del estudio en traslados corporativos permite a las empresas internacionales gestionar los requisitos migratorios de su personal en Chile con precisión procedimental y sin interrumpir sus operaciones.
Spencer Global asesora a ciudadanos extranjeros en cada etapa del proceso de nacionalización chilena: desde la evaluación de elegibilidad y el control de los plazos de residencia hasta la preparación de la documentación requerida, la coordinación de la apostilla de documentos extranjeros y la presentación de la solicitud de naturalización ante el SERMIG. El estudio asesora sobre las dos vías disponibles bajo la Ley 21.325: la vía estándar, que exige cinco años de residencia legal continua, y la vía acelerada de dos años disponible para cónyuges de nacionales chilenos. Dado que la naturalización en Chile es discrecional y su tramitación demora actualmente entre dos y cuatro años desde la presentación, el estudio asegura que cada caso se presente con la precisión técnica y la integridad documental que el proceso exige.
La Visa de Jubilación y Renta Periódica es la categoría de residencia más accesible y versátil de Chile para ciudadanos extranjeros. Pese a su nombre, no se limita a jubilados: está disponible para cualquier persona que pueda acreditar una fuente de ingresos regular y recurrente, suficiente para mantenerse a sí misma y a sus dependientes en Chile. Las fuentes de ingreso admisibles incluyen pensiones, seguridad social, rentas de arriendo, contratos de largo plazo, intereses y anualidades; también se consideran activos adicionales como ahorros, acciones o propiedades. Sus titulares pueden trabajar, emprender o invertir en Chile, y el estatus de residencia no queda condicionado al resultado de ningún negocio. Para la mayoría de los clientes extranjeros que se trasladan a Chile, esta es la vía más directa y práctica hacia la residencia legal. Spencer Global ha obtenido exitosamente esta visa para cientos de clientes en circunstancias personales y profesionales muy diversas.

En el mundo interconectado de hoy, la mayoría de los países ha debido adaptarse a un panorama migratorio en rápida transformación. Chile no ha sido la excepción. Como resultado de la inestabilidad geopolítica y las presiones económicas de la región, Chile tuvo que emprender una reforma significativa de su normativa migratoria, transformando el sistema con el propósito de equilibrar la necesidad del país de promover la inmigración frente a los efectos indeseados del ingreso irregular.
Las tendencias migratorias mundiales traen tanto desafíos como oportunidades. Spencer Global cuenta con más de dos décadas de experiencia en la materia, asistiendo a clientes que se trasladan a Chile y apoyándolos en sus solicitudes migratorias. Al planificar un traslado a Chile, ayudamos a nuestros clientes a identificar los desafíos que enfrentarán y a buscar las soluciones que les permitan tomar las mejores decisiones. En la siguiente serie de publicaciones abordaremos aspectos clave del proceso migratorio.
Uno de los aspectos más importantes al decidir trasladarse a Chile es comprender que el país, en los últimos años, modificó por completo su sistema migratorio: desde los procedimientos básicos hasta las instituciones involucradas en el otorgamiento de permisos migratorios.
En abril de 2021, tras un largo debate en el Congreso chileno, se aprobó y publicó la Ley 21.325, el nuevo estatuto migratorio; y casi un año después, con la publicación del Reglamento de Migraciones el 12 de febrero de 2022, el nuevo sistema entró en vigor.
Esto actualizó los antiguos estatutos que habían regulado la inmigración en el país desde 1975 y que resultaban incapaces de regular los patrones migratorios modernos en Chile. Además de actualizar la normativa, reestructuró los organismos y las burocracias estatales vinculadas a la migración. La nueva ley reemplazó todas las normas legales y reglamentarias relativas a migración, política migratoria, permisos de residencia y derechos y deberes de los migrantes. También sustituyó el Departamento de Extranjería por el Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG), una división administrativa de mayor jerarquía constitucional, lo que otorgó a la nueva entidad prioridades presupuestarias adicionales para asegurar más financiamiento y facultades.
La fecha de entrada en vigencia de la ley se fijó a un año de la publicación del texto, considerando que debía reemplazarse toda la reglamentación y organizarse la operación del nuevo Servicio Nacional de Migraciones, junto con su reestructuración y aumento de personal. El período de transición debería, en teoría, haber permitido además cerrar todos los trámites pendientes bajo la ley antigua; sin embargo, debido al volumen de solicitudes y a la emergencia del COVID, esto no ocurrió.
Antes de la entrada en vigor de la Ley 21.325, el principal instrumento normativo —el Decreto Ley 1.094 de 1975— era la legislación migratoria más antigua de Sudamérica. Dado que el fenómeno migratorio es una materia altamente dinámica, era necesario cambiar no solo algunos artículos de las reglas existentes, sino todo el sistema. El Decreto Ley 1.094 carecía de principios rectores, contemplaba categorías migratorias insuficientes e instituciones débiles. El sistema antiguo no contaba con mecanismos institucionales para la discusión, el estudio o la implementación de nuevas políticas. Era incapaz de aprovechar los beneficios potenciales de la migración ni de responder a amenazas graves vinculadas a organizaciones criminales internacionales en constante cambio, al narcotráfico y a la explotación de migrantes.
La nueva ley buscó tomar como modelo y seguir las tendencias de los sistemas migratorios modernos en el mundo, que contienen declaraciones claras de propósito y objetivos, administran las expectativas de quienes deciden migrar y permiten implementar políticas eficaces para regular la migración. ¿Se cumplieron estos objetivos? Probablemente sea demasiado pronto para concluirlo, pero no hay duda de que se han logrado algunos avances.
La ley tuvo como propósito principal reconocer los principios del debido proceso, la no discriminación y la igualdad de trato, así como incentivar a los extranjeros a obtener estatus legal en el país, pagar impuestos y respetar las leyes nacionales. El estatuto establece normas sobre migración y extranjería; regulaciones relativas al ingreso, la permanencia, la residencia y la salida de extranjeros; el ejercicio de derechos y deberes; y un nuevo marco institucional para esos fines.
Chile no estaba preparado para el número cada vez mayor de solicitudes de residencia de los últimos años. Como resultado, todo el nuevo sistema estaba ya desbordado antes de comenzar. Por ejemplo, el mensaje presidencial que presentó el proyecto de ley migratoria al Congreso incluía datos de 2001, informando que 27.000 personas habían recibido un permiso de residencia temporal ese año. En 2012 la cifra llegó a 100.000, es decir, 3,8 veces más. Desde 2018, diversos organismos estatales han llevado registro de la migración en Chile y, según los últimos datos, el total estimado de residentes extranjeros era de 1.918.583 al 31 de diciembre de 2023, un aumento de 4,5% respecto de 2022, sobre una población total de alrededor de 17 millones de personas.
Las nuevas reglas sobre el ingreso al país y las visas y permisos de residencia exigidos para estadías prolongadas se regulan en tres instrumentos principales: la Ley 21.325; el Reglamento de la Ley 21.325; y el Decreto 177 sobre Categorías Migratorias.
La modificación más relevante del sistema es que Chile ya no acepta el cambio de estatus migratorio desde dentro del país. Bajo el marco anterior, los extranjeros podían ingresar a Chile con visa de turista y luego solicitar el cambio de estatus a residencia temporal o visa de trabajo. Esto ya no es posible, con muy pocas excepciones, lo que implica que la mayoría de las solicitudes de residencia temporal deben iniciarse antes de trasladarse a Chile, desde el exterior.
En cuanto a los cambios procedimentales, todas las solicitudes de visas y residencias ante el Servicio Nacional de Migraciones deben presentarse ahora en línea. Las peticiones y los documentos de respaldo deben cargarse en el portal web institucional.
Además de estos cambios importantes, al planificar un traslado a Chile es crucial considerar el tiempo necesario desde el momento en que se comienzan a solicitar los documentos para la postulación hasta los meses que demora completar el proceso. Uno de los principales objetivos de este nuevo sistema era otorgar una tramitación rápida a las residencias temporales solicitadas desde el extranjero; sin embargo, hasta la fecha estos permisos demoran en promedio ocho meses y, en algunos casos, más de un año, esencialmente el mismo plazo que bajo la legislación anterior.
En conclusión, tras más de dos años de implementación, Chile ha modernizado considerablemente su sistema migratorio, pero en el proceso el acceso a los permisos migratorios se ha vuelto menos flexible y más restrictivo. Los sistemas en línea utilizados cuentan con mejores canales de comunicación, pero no están exentos de problemas técnicos. Al mismo tiempo, aunque las etapas de presentación son más predecibles y se han implementado numerosas garantías de debido proceso, el volumen actual de solicitudes ha generado una serie de demoras que han dificultado los objetivos de la nueva ley. Además, como se requieren más analistas para estas presentaciones y reducir los tiempos de tramitación es una meta institucional, se están cometiendo más errores, lo que introduce aún más retrasos.
Los abogados de Spencer Global publican regularmente sobre las consideraciones legales y procedimentales que enfrentan los extranjeros que se trasladan a Chile: desde los requisitos de residencia y los plazos documentales hasta el camino hacia la nacionalidad. Los siguientes artículos se basan en la experiencia directa del estudio asistiendo a personas, familias y clientes corporativos en su traslado a Chile.

Estatus migratorio, requisitos y restricciones de ingreso. Bajo qué condiciones es posible vivir, trabajar o invertir en Chile.
Las distintas categorías de residencia: quiénes pueden ingresar al país, por cuánto tiempo pueden permanecer y qué requisitos aplican a largo plazo.
Como principio fundamental, la ley otorga al Estado la facultad de regular quiénes pueden ingresar al país y cuándo se requieren permisos especiales.
En general, los extranjeros pueden ser autorizados a ingresar o permanecer en Chile como titulares de permanencia transitoria, residencia temporal o residencia definitiva. En Chile, la exigencia de visa de turista es la excepción y puede imponerse por razones calificadas, interés nacional o reciprocidad internacional.
En cuanto a las prohibiciones de ingreso a Chile, la autoridad está obligada a denegar el acceso en casos de delitos graves (por ejemplo: condenas o procesos penales vigentes registrados en INTERPOL, pertenencia a grupos terroristas, tráfico de armas o de personas, ingreso por paso no habilitado o uso de documentos falsos, entre otros). Además, la ley otorga a los funcionarios de migración facultades discrecionales para denegar el ingreso por razones calificadas. Las personas afectadas tienen derecho a impugnar la medida mediante un procedimiento administrativo especial de reclamación.
En materia de visas y permisos de residencia, Chile reconoce:
Es el permiso otorgado por el Servicio Nacional de Migraciones a los extranjeros que ingresan al país sin intención de radicarse, autorizándolos a permanecer en Chile por un período limitado, sujeto a la acreditación de medios económicos suficientes para cubrir los gastos del viaje. Esta autorización tiene una vigencia de 90 días y puede prorrogarse por igual período; sin embargo, puede restringirse al momento del ingreso.
No autoriza a su titular a trabajar en el país. No obstante, es posible obtener una autorización especial de trabajo mientras se mantiene este estatus, válida solo por la duración del permiso.
La solicitud se presenta en línea, pero es tramitada por los consulados chilenos en el mundo. Los tiempos de tramitación dependen de cada consulado y pueden tomar varios meses. Es importante verificar los plazos vigentes con el consulado chileno del país de residencia del solicitante.
Es el permiso de residencia otorgado a los extranjeros que se encuentran en misión oficial reconocida por Chile, así como a sus dependientes. Este tipo de permiso es de competencia del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Es el permiso de residencia otorgado a los extranjeros que pretenden radicarse en Chile por un período limitado de hasta dos años, prorrogable por igual período. Faculta a su titular para trabajar, invertir y desarrollar cualquier actividad económica lícita en el país.
Este permiso puede otorgarse por vínculos familiares con nacionales chilenos o residentes definitivos, o mediante la acreditación de medios económicos y estabilidad financiera (por ejemplo, ingresos de fuente extranjera).
El Decreto N° 177 establece el listado de subcategorías y requisitos de la residencia temporal (por ejemplo: trabajo de temporada, visa de estudiante, visa de trabajo, razones humanitarias, etc.).
La mayoría de las solicitudes de residencia temporal deben iniciarse mientras el solicitante se encuentra fuera de Chile, en su país de residencia. Una excepción se aplica a los extranjeros con vínculo familiar calificado con nacionales chilenos o residentes definitivos.
La solicitud se presenta en línea a través del portal del Servicio Nacional de Migraciones, donde deben cargarse todos los documentos exigidos para la categoría correspondiente. La solicitud pasa por una revisión preliminar, tras la cual se emite un certificado que confirma su admisión a trámite y estudio. Este certificado se envía por correo electrónico e indica que el permiso se encuentra en revisión.
Durante la tramitación, la autoridad migratoria puede requerir documentos adicionales, normalmente por insuficiencia de antecedentes o por faltar requisitos formales. Todo documento oficial emitido en el extranjero debe estar apostillado o legalizado. Si los documentos están en un idioma distinto del español, deben además traducirse al español.
Una vez otorgada la residencia, el Servicio Nacional de Migraciones envía una notificación por correo electrónico. El certificado de residencia (con vigencia de dos años) debe descargarse desde el portal oficial. Para activar el permiso, su titular debe ingresar a Chile dentro de los 90 días siguientes a la descarga del certificado. Solo entonces comienza a correr el período de residencia de dos años.
La residencia definitiva es la autorización para radicarse indefinidamente en Chile y desarrollar cualquier actividad lícita, sujeta solo a las limitaciones que establece la ley chilena. Se otorga a los residentes temporales que cumplen los requisitos legales especiales.
Para solicitar la residencia definitiva, el solicitante debe en general haber mantenido residencia temporal por al menos dos años, aunque en algunos casos el período exigido puede reducirse a un año. Si al término del período temporal de dos años el solicitante no califica para la residencia definitiva, puede solicitar una prórroga de la residencia temporal por dos años adicionales.
Uno de los requisitos más importantes para la residencia definitiva es la permanencia física en Chile durante el período exigido. Ausencias superiores a dos meses en total pueden afectar la elegibilidad. Si el solicitante ha estado fuera de Chile por períodos más prolongados, puede ser necesario solicitar una prórroga de la residencia temporal. Además, el cumplimiento tributario y la estabilidad financiera durante el período de residencia temporal son obligatorios.
¿Cómo planificar un traslado exitoso?
Trasladarse a otro país puede ser desafiante; sin embargo, con la información y la orientación correctas, el éxito es posible.
Desde elegir el destino adecuado según sus expectativas, gustos, deseos y preferencias, hasta atravesar la burocracia que implica obtener el permiso migratorio correspondiente, el proceso puede resultar abrumador, pero increíblemente gratificante.
La información es clave y la investigación será su mejor aliada, pero contar con asistencia experta en las áreas que exigen experiencia y conocimiento es recomendable y necesario.
Para trasladarse a Chile es necesario considerar los requisitos migratorios.
Por regla general, Chile no permite cambiar el estatus migratorio estando dentro del país, por lo que el proceso debe iniciarse antes de mudarse.
Chile tiene más de 4.200 kilómetros de largo (como la costa oeste de Estados Unidos, pero invertida) y es muy diverso en clima y geografía.
Desde grandes ciudades hasta pueblos remotos de la Patagonia, elegir el destino adecuado para usted y su familia es una decisión importante.
Encontrar un nuevo hogar en un nuevo país es una decisión clave dentro del plan de traslado.
Siempre recomendamos arrendar primero y comprar después. Tener la libertad de explorar ya instalado permite tomar las mejores decisiones a largo plazo.
Para solicitar la residencia temporal en Chile es necesario contar con ingresos pasivos, ya sea provenientes de inversiones o de una pensión de jubilación.
Las visas de trabajo están restringidas al empleo ofrecido por empresas chilenas.
Las visas de inversionista son complejas, pero posibles.
Si es titular de una residencia temporal, por lo general deberá acreditar ingresos pasivos; sin embargo, estará autorizado a trabajar o invertir en un negocio en Chile.
Chile tiene reglas particulares sobre régimen patrimonial del matrimonio, compensación económica, pensión alimenticia y derechos sucesorios. Consultar a un experto antes de trasladarse es un paso importante de la planificación.
En general, Chile contempla residencia temporal, visas de estudiante y visas de trabajo.
Cuándo — Desde 2022, la mayoría de los permisos migratorios en Chile deben otorgarse antes de llegar al país y se presentan en línea.
Cómo — Al planificar su solicitud migratoria es clave considerar el listado de documentos exigidos y la fecha en que estos se emiten o autentican. La autoridad migratoria chilena aplica reglas muy estrictas sobre los plazos de vigencia de los documentos.
Los documentos requeridos dependen directamente del tipo de permiso migratorio que se solicita. Contar con un listado correcto y completo permite planificar cuidadosamente la obtención de todo lo necesario.
El sistema migratorio chileno es muy complejo en cuanto a la autenticación y las formalidades exigidas a los documentos extranjeros. Estos trámites toman tiempo y pueden resultar costosos.
Saber cuánto tiempo necesita para reunir los documentos y cuánto demorará la solicitud una vez presentada le permitirá planificar adecuadamente cuándo viajar, arrendar una vivienda, postular a colegios, etc.
Aunque la presentación de su residencia se realiza en línea, es posible que deba acudir al consulado chileno más cercano. Además, algunos documentos podrían tener que enviarse por correo a Chile.
En conclusión, trasladarse a Chile exige una planificación cuidadosa, una investigación exhaustiva y una comprensión clara de las consideraciones legales y prácticas involucradas. Desde elegir la categoría de visa adecuada y preparar la documentación requerida, hasta seleccionar la ubicación correcta y abordar los asuntos familiares y financieros, cada etapa del proceso debe enfrentarse de forma estratégica y oportuna. Una preparación adecuada no solo reduce la incertidumbre, sino que aumenta significativamente las probabilidades de una transición fluida y exitosa.
Si bien el proceso de traslado puede parecer complejo, es completamente manejable con información precisa y orientación profesional calificada. Anticipar los requisitos legales, respetar los plazos procedimentales y organizar la documentación con antelación permitirá a personas y familias trasladarse con confianza y seguridad. Un plan bien estructurado transforma lo que inicialmente puede parecer abrumador en un nuevo capítulo gratificante y sostenible en Chile.
Al solicitar la residencia en Chile, una de las categorías más flexibles y utilizadas es la Residencia Temporal por Renta Periódica, comúnmente llamada visa de rentista. Este permiso se basa en la premisa de que el extranjero percibe ingresos estables y recurrentes, suficientes para cubrir sus gastos de vida mientras reside en Chile.
El elemento clave de esta solicitud es acreditar el origen y la naturaleza de los ingresos mediante la documentación adecuada. Los fondos recibidos periódicamente deben ser constantes, predecibles y sostenibles en el tiempo. Es importante señalar que la autoridad migratoria chilena evalúa el monto de los ingresos percibidos de forma mensual o anual, por lo que los ahorros por sí solos generalmente no son suficientes para calificar a este tipo de residencia.
Por esta razón, los ingresos suelen provenir de inversiones, como propiedades inmobiliarias o carteras financieras, incluidos dividendos o intereses generados por cuentas de inversión.
Estables · Predecibles · Sostenibles
Para acreditar el origen y la naturaleza de los ingresos, los solicitantes deben aportar documentación de respaldo por cada inversión. Por ejemplo:
Además, todos los ingresos deben respaldarse con cartolas bancarias que acrediten la recepción periódica de los fondos.
Ingresos recurrentes en el extranjero → Residencia de rentista → Vivir en Chile
Todos los documentos que se presenten en Chile deben estar debidamente autenticados para su uso en el extranjero, procedimiento conocido como apostilla. Obtener certificados apostillados —especialmente tratándose de activos financieros— puede requerir coordinación adicional con bancos o instituciones financieras, pero en general es alcanzable con la orientación adecuada.
En Spencer Global Law nos especializamos en materias migratorias y asistimos regularmente a clientes que solicitan residencia por renta periódica. Nuestros servicios cubren todo el proceso migratorio, con especial énfasis en la revisión de la documentación financiera y en la asistencia para obtener los certificados y antecedentes necesarios para una solicitud exitosa.
Este permiso está dirigido a extranjeros que buscan radicarse en Chile por un período limitado para desarrollar una actividad remunerada, bajo alguna de las siguientes modalidades.
Este permiso está dirigido a extranjeros que buscan radicarse en Chile por un período limitado para desarrollar una actividad remunerada, bajo alguna de las siguientes modalidades:
La solicitud debe presentarse desde el extranjero, a través del Portal de Trámites Digitales. No pueden presentarse solicitudes dentro de Chile.
| Modalidad | Duración inicial | Características |
|---|---|---|
| Contrato de trabajo | Hasta 2 años, renovable | Para solicitantes que ya cuentan con un empleador domiciliado o con sucursal en Chile, habiendo firmado un contrato de trabajo en el consulado chileno más cercano. |
| Contrato de prestación de servicios | Hasta 2 años, renovable | Para quienes prestan servicios personales bajo un contrato formal, también firmado ante un consulado chileno. |
| Oferta laboral | 45 días para firmar el contrato; 90 días de permanencia en Chile | Para quienes aceptaron una oferta pero aún no firman el contrato definitivo. Dentro de los 90 días siguientes al ingreso a Chile debe firmarse un contrato formal. |
En la modalidad de oferta laboral, el solicitante dispone de 45 días desde su ingreso a Chile para presentar el contrato definitivo firmado. Si no se cumple este plazo, el SERMIG anula el permiso de 90 días y el solicitante debe abandonar el país. Este es el requisito de cumplimiento más crítico de esta vía.
Los requisitos varían según la modalidad elegida y el tipo de empleador. La siguiente tabla identifica la combinación aplicable a cada caso:
Contrato de trabajo o contrato de prestación de servicios
| Tipo de empleador | Documentos clave, además de pasaporte y certificado de antecedentes penales |
|---|---|
| Persona natural | Contrato + acreditación de liquidez |
| Empresa con fines de lucro | Contrato + certificado de inicio de actividades (SII) + representación legal + liquidez |
| Organización sin fines de lucro | Contrato + certificado de vigencia y de directorio (Registro Civil) + liquidez |
Oferta laboral
Se requiere además: carta de oferta protocolizada ante notario chileno, carta de aceptación firmada ante el consulado y, según el tipo de empleador, certificado de inicio de actividades o de vigencia de la personalidad jurídica.
La vigencia del permiso se cuenta desde el ingreso a Chile, no desde la aprobación de la solicitud.
Si el solicitante pierde su empleo, la residencia no se pierde automáticamente. Es posible cambiar de empleador sin notificar al SERMIG, salvo en el caso del permiso de 90 días otorgado bajo la modalidad de oferta laboral.
Los familiares pueden ingresar como dependientes si el caso se encuadra en los numerales 1 y 2 del artículo 74 de la Ley N° 21.325.
Revisamos sus objetivos, plazos y elegibilidad, y recomendamos la categoría de residencia o visa adecuada.
Un listado de cada certificado, apostilla y traducción que necesitará, junto con los plazos para obtener cada uno.
Presentamos ante el SERMIG y damos seguimiento a su solicitud de principio a fin, incluidos los trámites que deban completarse en un consulado chileno.
Acompañamiento en renovaciones de residencia, el camino hacia la residencia definitiva y, eventualmente, la nacionalidad.
Solicite una llamada o reunión con nuestro equipo en Santiago o el sur de Chile.